Bioarquitectura, los edificios como seres vivos.

Con Iñaki Alonso

hay demasiados ejemplos de arquitecturas en conflicto con la naturaleza y con las personas, razón por la que la disciplina ha de reinventarse como bioarquitectura.

Tenemos la responsabilidad de crear hogares que intenten mantener todas las propiedades de relación de las personas con su entorno, y dentro de lo posible, las mejores propiedades. Ya hay muchas cosas que nos alejan de nuestro estado natural, por eso, los elementos constructivos deben mantener la naturaleza del lugar. Los edificios, deberían ser como organismos vivos, adaptados coherentemente a la geobiología del lugar, con un metabolismo capaz de producir tanta energía como consumen, devolver los recursos al medio sin contaminar, tal y como los reciben de la naturaleza, manteniendo el agua y el aire limpios, procurando que sus materiales puedan tener varias vidas y en su fin, alimentar la tierra.

Las casas, tienen que nutrir una relación con las personas, cuidando de ellas, cuidando de la sociedad, y cuidando el mundo. Porque la arquitectura, no acaba cuando se termina el edificio.

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